Translate

Mostrando entradas con la etiqueta granada cultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta granada cultura. Mostrar todas las entradas

04 marzo, 2012

OSCAR WILDE EN GRANADA

Naturalmente, el genial escrito irlandés Oscar Wilde nunca estuvo en Granada. Pero frente a la habitual entrada del blog basada en fotografías que he ido sacando por nuestro terruño granadino, vengo en esta a presentar una pequeña curiosidad que es el rodaje que se realizó en nuestra ciudad de algunas escenas de la película "Wilde", producción británica dirigida en 1997 por Brian Gilbert y que contaba como protagonistas principales a dos actores tan conocidos internacionalmente como Stephen Fry y Jude Law (entonces aún en el principio de su carrera), los cuales estuvieron en Granada para la grabación de unas escenas que apenas ocupan una mínima parte de la película. Rastreando en internet, he encontrado esta versión en italiano de la película  en la que podemos distinguir algunos de nuestros rincones que se hacen pasar por una ciudad italiana a la que, según el film, Oscar Wilde volvió en busca de su amante Lord Alfred Douglas tras pasar un par de años en la cárcel. Refiero ahora los minutos del vídeo en los que aparecen los rastros de Granada en esta película:

1. Sobre la hora y 34 minutos comienza una escena entre Lord Alfred Douglas (Jude Law) y un amigo rodada en el recién restaurado patio del Hospital de San Juan de Dios. 

2. Sobre la hora y 43 minutos comienza una escena rodada en el cementerio granadino, cerca de lo que era la antigua ermita (ahora convertida en columbario). Ahora el paisaje de esta zona está bastante cambiado con el levantamiento de muchas de las tumbas y la construcción de nuevos nichos, pero el camposanto granadino es perfectamente reconocible.

3. A continuación de la anterior escena, podemos ver a Oscar Wilde comiendo con un amigo en una mesa al aire libre instalada junto al Jardín Botánico, justo en la esquina entre las calles Málaga y Escuelas.

4. Y a continuación de la anterior, llegamos a la última escena de la película, quizás donde el granadino puede reconocer más su ciudad en ella, aunque el director quiera hacerla pasar por una ciudad italiana. La escena se abre con una espectacular panorámica de la Plaza de las Pasiegas y de la catedral granadina, en medio de la cual Wilde y su amante se encuentran. Personalmente, fui uno de los testigos curiosos del rodaje de aquella escena desde la esquina de la calle Colegio Catalino y  pude observar cómo se cambió incluso el rotulo de la plaza por otro con nombre italiano así como varias estampas granadinas que había en una tienda para cambiarlas por otras con vistas italianas (al final, estos detalles no se advierten en la película). Como curiosidad, indicar que hay un momento en que Oscar Wilde ve dirigirse a su amante a través de la Plaza de las Pasiegas, pero lo hace desde la puerta del Palacio Arzobispal, en la Plaza de Alonso Cano, y en dirección contraria, hacia la iglesia del Sagrario. Claro está que estas son cosas del montaje de la película, que no siempre respeta las perspectivas reales. La película acaba en una nueva vista panorámica de la Plaza de las Pasiegas, lo que sin duda da un interesante y curioso punto de vista granadino a esta producción británica.

 
 

 
 

15 mayo, 2011

LA MADRAZA REABRE SUS PUERTAS

La semana pasada se ha abierto al público, tras su trabajada restauración, uno de los edificios más singulares de Granada, tanto por sus cualidades artísticas,como por los distintos usos que ha tenido a lo largo del tiempo. El primitivo Palacio de la Madraza se erigió a mediados del siglo XIV como centro docente estatal, sobre todo dedicado a las enseñanzas coránicas y legislativas. Tras la conquista cristiana, el edificio fue destinado a ser la sede del primer Cabildo de la ciudad de Granada, ampliando el edificio originario y añadiéndose  la Sala de Caballeros Venticuatro como Sala Capitular de Invierno. Hay que esperar hasta el siglo XVIII para que el edificio sufra una amplia intervención, en la que destaca la construcción de la fachada barroca, la escalera monumental y se redecora el oratorio, prácticamente lo único que permaneció como muestra del pasado árabe. En 1861, tras el traslado del Ayuntamiento a la Plaza del Carmen, el Palacio de la Madraza es adquirido por particulares, y hay que esperar hasta el 1922 para que sea declarado monumento histórico-artístico y hasta 1939 hasta que sea adquirido de nuevo por el Ayuntamiento. Finalmente después de algunas modificaciones en los años 40 y 60, el edificio pasa a depender de la Universidad, aunque ha tenido otros usos como ser sede de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. La apertura de este edificio es una buena noticia no tanto para la actividad cultural de la Universidad, su uso principal, sino como un nuevo referente turístico en la calle Oficios. Ya en sus primeros días de apertura numerosos turistas se han sorprendido de camino a la Capilla Real con un edificio que esconde, detrás de esa fachada barroca, la belleza de un oratorio árabe.   

La fachada de la Madraza es una de las principales obras del Barroco civil granadino y ha sido restaurada recientemente en el año 2005, suprimiéndose repintes modernos para dar mayor resalte a los elementos plásticos y artísticos, como le ocurre a la imitación de sillares en mármol negro. La puerta es de piedra gris de Sierra Elvira.

Detalle de la fachada, en la que aparece el escudo de la ciudad de Granada entre la decoración de angelotes, hojarasca y guirnaldas.

 
Vemos aquí la zona dedicada a conserjería y administración, en la que se ha tratado de minorar la huella de las intervenciones intensivas realizadas a lo largo del tiempo, como ocurre con la eliminación de la entreplanta para recuperar la disposición espacial original.

En el centro del patio se ha recuperado para la vista del visitante, mediante una cristalera de protección,  parte de lo que parece ser el Suelo original de la Madraza árabe.

En un lateral del patio central se ha colocado para su contemplación la puerta que pertenecía a la desaparecida capilla de la sede capitular y que posiblemente estaba situada junto al oratorio. Está formada por dos hojas de gran tamaño, y en su parte delantera (la que estamos viendo) presenta las figuras de San Cecilio y San Gregorio, primeros patronos de la ciudad, ambas realizadas en bajo relieve. En definitiva, nos encontramos con una bella puerta tallada y policromada del primer tercio del siglo XVII.

El patio central presenta una peculiar disposición en su parte baja, con arcos centrales con dinteles laterales, a modo de arcos triunfales. La parte superior obedece a una restauración historicista de 1940.

La escalera está cubierta por una cúpula encamonada que incluye escudos con la heráldica municipal.

Dentro del Oratorio se han recuperado algunos restos de las primeras construcciones de la Madraza.

La armadura que cubre el Oratorio se constuyó en 1893 tras la pérdida de la original en un incendio hacia 1870. Las ventanas geminadas que aparecen bajo ella estarían abiertas en su momento, pero su función de iluminación natural de la sala fue retomada por la linterna de mocábares que se realizó también en 1893.

También en las zonas de yesería es difícil separar lo original de lo renovado en 1893. El nicho del mihrab está mutilado, pero se conserva la decoración original de arco de herradura.

26 julio, 2010

EL ALJIBE DEL REY


El Carmen del Aljibe del Rey, situado en la Plaza del Cristo de las Azucenas, junto a la muralla Zirí y muy cerca del Palacio de la Dar-al-Horra, ha sido rescatado no hace mucho tiempo a los granadinos por ser sede de la Fundación AguaGranada, dependiente de la empresa de aguas granadina Emasagra. En él se ha instalado el Centro de Interpretación del Agua, que aunque escaso en salas y de forma suscinta, presenta al visitante una información más que interesante sobre el proceso del agua en Granada, y especialmente en torno al barrio del Albaicín. Por otra parte, el edificio, tras su reciente restauración, presentaría un aspecto carácterístico de un carmen albaicinero si no fuera por que la fachada es de ladrillo en lugar de encalada. Su interior destaca, aparte de por su sencillo patio, por sus jardines, que aunque relativamente pequeños, consiguen crear un ambiente ideal para el sosiego o para escuchar poesía o recitales de música. Por ello, con extraordinario acierto, durante el verano, especialmente en junio y julio, se suelen programar actividades poéticas y musicales que son acompañadas por unas increibles puestas de un sol que asoma y se esconde entre las ramas de los jardines. Por desgracia, aparte de estas actividades, las visitas están limitadas a las mañanas de lunes a viernes, por lo que hay que buscar un hueco para poder visitarlo en el horario laboral.

Aquí podemos observar las canalizaciones que conducen a la entrada del aljibe, un aljibe que es del siglo XI, de época ziri, como la muralla a la que se encuentra casi adosado.

El Aljibe del Rey es el mayor aljibe histórico de la ciudad (300 metros cúbicos): se denomina Aljibe del Rey, también conocido como Aljibe Real y Aljibe Viejo (al-Qadim), que venía históricamente alimentando un ramal de la acequia de Aynadamar, procedente de la fuente de Alfacar y que desde el Siglo XI abastecía las dependencias y las huertas del Rey Badis, de la dinastía Zirí. Para entrar en él hay que bajar unas escaleras algo complicadas, de tal modo que antes de hacerlo hay que firmar en un hoja haciéndose responsable cada uno de lo que le pueda pasar.

Los jardines del Carmen del Aljibe del Rey nos lo encontramos adornados con elementos arqueológicos provenientes de distintos edificios desaparecidos de la ciudad, por ejemplo algunas columnas, trozos de fuste o solería proveniente del Carmen de los Mártires o la solería que vemos que son las placas de mármol usadas como mostradores en la antigua Plaza de la Pescadería; elementos que como en este caso forman un pasillo casi ceremonial que conduce la vista hacia la iglesia de San Cristobal, la que por cierto tuvo en su momento una torre mucho más alta que la actual.

También alguna que otra rueda de molino acompaña a la exhuberante vegetación y a alguna fuente, que dejan ver al fondo el palomar del Palacio de la Dar-Al-Horra.

En definitiva, piedra, jardín y agua (representadas por fuentes, pozos o acequías), consiguen crear un entorno especial que animo a que todo granadino y visitante lo conozca.

02 abril, 2010

RESTOS NAZARIES EN EL CERRO DEL SOL


A pocos metros de la Alhambra y del Generalife, entre los caminos que conducen al Cerro del Sol y al Llano de la Perdiz, se encuentran algunos restos tanto de lo que fueron palacios árabes como de aljibes y conducciones necesarias para el abastecimiento de agua de toda la zona. Aunque en los últimos años se han realizado algunos trabajos de conservación y resguardo de los restos, quizás sería interesante para la ciudad la creación de un parque arqueológico en la zona que añadiera a los paseos de los granadinos por la zona, el conocimiento de unos restos que forman parte de nuestra historia; eso sin hablar de las extraordinarias vistas que se pueden encontrar en la zona.

SILLA DEL MORO O CASTILLO DE SANTA ELENA
Formaba parte, como torre vigía, de la muralla que protegía al Palacio de Dar Al-Arusa. A principios del año 2000 se quitó la torre que se había construido en 1965, quedando en el estado en que se encuentra actualmente.

Situación a principios de los años 90 del siglo XX, con la torre caída aún en pie y las vistas que se pueden observar desde la zona.


Situación actual, con el deficiente vallado que protege los restos.


PALACIO DE DAR AL-ARUSA.
Este era uno de los palacios que se encontraban por la zona del Cerro del Sol, que por aquel entonces tenía un aspecto totalmente distinto al de ahora, pues según se cuenta, además de algunos palacios como este, había en el lugar algunos de los mejores jardines y huertos de Granada. El Palacio de Dar Al-Arusa fue excavado durante la Segunda República y conforma su plano en torno a un patio con alberca central.

Las ruinas del Palacio de Dar Al-Arusa, antes de ser valladas. Aunque la luz es algo deficiente (entonces no había cámaras digitales), se muestra la disposición de los muros en el palacio.


Vista actual y general de la zona donde se encuentran los restos de Dar Al-Arusa, desde fuera del vallado que se ha levantado para intentar protegerlos.


LA ALBERCA ROTA
Algo más arriba, en la zona más alta del Cerro del Sol, cercana al valle del río Darro, se encuentra la llamada Alberca Rota, en el paraje conocido como Las Norias. Esta alberca forma parte del entramado hidráulico que mediante pozos y norias subía el agua de la Acequia Real del Generalife para abastecer al Palacio de Dar Al-Arusa.

Estado de los restos de la Alberca Rota en los años 90, sin protección y llena de maleza.


Estado actual de la alberca, ya limpia y vallada.


EL ALJIBE DE LA LLUVIA
Este es quizás uno de los restos más conocidos por los granadinos que suben al Llano de la Perdiz por su cercanía a los caminos de acceso y por encontrarse junto a él una zona recreativa. Situado a 930 metros de altitud, su sistema de llenado es el del tipo de compluvium romano, recogiéndose el agua de lluvia por el techo.



EL ALBERCÓN DEL NEGRO
Esta alberca tenía la función de abastecer de agua al Palacio de los Alixares, del que ya se habló en la entrada del 13/03/2010 sobre el Cementerio de Granada. El agua bajaba desde esta alberca hacia la vaguada de la Dehesa del Generalife, cruzando el cementerio, hasta subir por la fuerza de la presión hacia los Alixares, que se encuentran en la parte más alta del camposanto. El estado de conservación es perentorio y, como ocurre con los demás restos mostrados, reitero que deberían ser puestos en uso y valor en un parque arqueológico que los dé a conocer a los ciudadanos granadinos y visitantes.

El Albercón del Negro en la actualidad, tras una época de lluvias.


Interior y entrada del pasadizo abovedado del Albercón del Negro, único resto que se conserva del antiguo pasadizo que llevaba el agua al Palacio de los Alixares.

17 marzo, 2010

HUELLAS CRISTIANAS EN MURALLAS ÁRABES

Aunque son fotos de mala calidad al estar sacadas con un móvil normalito, creo que el documento es lo suficientemente interesante y desconocido para darlo a conocer en este blog. Se trata de dos fragmentos de la llamada Cerca de Don Gonzalo, concretamente en su tramo que sube desde las cuevas del Sacromonte a la Ermita de San Miguel. Allí, en un lugar de difícil acceso por su pendiente y justo encima de las cuevas más altas y más descuidadas del Sacromonte, si se fija uno con detalle, en un recodo de la muralla se pueden observar estas marcas realizadas por los cautivos cristianos que fueron utilizados para la construcción de la muralla allá por el siglo XV.

En la primera vemos lo que puede ser una firma realizada sobre la piedra para dejar constancia del autor, con la caligrafía propia de la época medieval. En la segunda distinguimos tres cruces, quizás realizadas por un atrevido cautivo que quería dejar constancia de su fe en la obra que realizó. El estar en la zona menos accesible y escondida de la muralla quizás hizo que estas señales pasaran desapercibidas para los árabes en aquel entonces (o quizás no y no les importara demasiado) y además ha propiciado su conservación a lo largo de más de cinco siglos.

13 marzo, 2010

EL CEMENTERIO DE GRANADA



Aunque alguno puede ver macabra esta entrada, nada más natural en la vida que la propia muerte, y vida y muerte se unen en los espacios del cementerio granadino, del que se ha hecho una guía turística para la visita de este espacio de respeto y de silencio, pero que también cuenta con algunas de las mejores esculturas que existen en la ciudad de Granada, algunos de sus mejores miradores y algún que otro resto de antiguos palacios árabes existentes en la zona. Desde la página de Emucesa, la empresa municipal que gestiona el cementerio, se puede descargar el folleto de la ruta turística por este sosegado lugar. También a la entrada del mismo se pueden recoger dichos folletos. Todos los espacios y esculturas que se presentan en esa guía sirven además de para valorar su calidad artística o paisajística, para contribuir al visitante a la reflexión, al recuerdo y al respeto.

He aquí una muestra de la excepcional labor escultórica que se puede encontrar en los patios más antiguos del cementerio granadino. En primer lugar el panteón de la Familia Miralles, a continuación, el grupo escultórico de la familia Montes Escobar (junto al que se situa la tumba del poeta granadino Manuel Benítez Carrasco) y finalmente el panteón de la familia Mirasol, todos ellos entre finales del XIX y principios del XX.






Especial mención merece el llamado "Señor del cementerio", escultura que ha tenido que ser protegida por el continuo pasamanos a la que venía siendo sometida por la gran devoción que le tienen muchas personas; devoción que no viene de ningún acto milagroso, sino de las visitas que tenía el médico Manuel Rodríguez Torres (especialmente dedicado a los más necesitados) en su última morada como agradecimiento a su vida desinteresada, devoción que acabó por transmitirse a la figura realizada en 1907.


Desde la parte más alta del cementerio se puede observar desde sus miradores un impresionante paisaje de todo el valle del río Genil, el Serrallo y, en los días despejados, una increible vista de Sierra Nevada.








Y finalmente, los mínimos restos de lo que fue el Palacio de los Alixares, construido en el siglo XIV por Muhammad V como lugar de retiro y oración. El lugar, en el que se ha recuperado la alberca del palacio, ha sido concebido en su restauración como un espacio cerrado idóneo para el sosiego, la reflexión y la contemplación.





08 marzo, 2010

UNA CALLE ESTRECHA EN EL REALEJO

Una de las calles más estrechas de Granada (compartiendo este honor con algunas calles del Albaicín como la calle Beteta, no la cuesta Beteta) es esta del realejo llamada Cementerio de Santa Escolástica, cuyo nombre indica la situación del desaparecido cementerio de la parroquia de Santa Escolástica, iglesia desaparecida y que llevo la parroquia de Santa Escolástica a tener su sede en la iglesia de Santo Domingo. En todo caso, esta calle es interesante no solo por sus evidentes estrechuras, sino porque desde la espalda de la Casa de los Tiros nos lleva por sus empinadas cuestas a la zona más desconocida del Realejo, allí donde el callejero es más intrincado, abriéndose solo en la plaza llamada Puerta del Sol en la que aún se conserva un interesante lavadero. La cuesta ha sido recientemente aliviada con una barandilla, aunque quizás, tratándose de un barrio histórico, se podía haber optado por otro modelo menos llamativo.

04 marzo, 2010

EN DEFENSA DE LA CULTURA TRADICIONAL GRANADINA

El día 9 de Julio de 1998 el diario Ideal me publicó una carta que aprovecho para reproducir porque sigue con más vigencia aún que entonces. La titularon "Patrimonio Cultural granadino" y decía así:

"SR. Director de Ideal: El pasado 21 de junio asistí como espectador en la Facultad de Ciencias al XV Festival de Danzas Populares organizado por la Asociación Provincial de Coros y Danzas de Granada. Se trata de una reunión anual en la que se muestra el trabajo realizado a lo largo de un año por un grupo de granadinos que trabaja para que no se pierda parte del patrimonio cultural de nuestra provincia, quizás el que más está en peligro. Los prejuicios que han existido a lo largo de una serie de años sobre la música tradicional parece que se van superando, pero no en Granada, al menos con nuestro folclore. Dudo que muchos granadinos hayan oido alguna vez la jotica de Alomartes, o el fandando de Jeres de Marquesado, o el zángano de Motril o las seguidillas de la Puebla, para mi el baile más impresionante de nuestra provincia. Por esto, temo que estas músicas vayan desapareciendo en la memoria de los granadinos, sobre todo cuando observo cómo grupos como esta asociación provincial van tirando a duras penas sin apenas ayuda económica de las instituciones, teniendo como único bagaje la ilusión de unos niños y unos padres que se enorgullecen de mantener una parte de nuestra cultura, tan importante como nuestra arquitectura o nuestra artesanía. Por tanto, permítame pedir desde estas líneas mayor apoyo a estas formaciones desde las instituciones, medios de comunicación y, sobre todo, de los granadinos. Que sepan éstos que en Granada tenemos una música tradicional bella y variada, merecedora de ser escuchada y apreciada. No se trata de música cateta, como se escucha a veces de modo peyorativo; lo verdaderamente cateto, si es que se quiere ofender con ese término, es dejar de apreciar algo que forma parte de Granada tanto como nuestro paisaje. En nuestras cachuchas, robaos o seguidilllas hay una parte de Granada, sólo hay que descubrirla".

Esto escribí entonces y casi nada ha cambiado. Mientras en otros lugares de España como toda la Cornisa Cantábrica, Baleares, Murcia o Albacete, la música tradicional se está revitalizando desde la base de los jóvenes de los lugares; aquí en Granada seguimos aferrados a que lo nuestro son las sevillanas y los coros rocieros en una absurda y permitida colonización cultural del occidente andaluz. Gente como esta Asociación Provincial de Coros y Danzas, o el grupo municipal de Peligros, o la inestimable labor de grupos folk como Lombarda o Andaraje (que aunque jienense, se ocupó de investigar en todo el sureste español), hacen que la cultura tradicional granadina siga existiendo pese a la dejadez de la sociedad granadina por lo suyo. Como muestra del trabajo de todos ellos, ofrezco un vídeo con las Seguidillas de Huéscar,en el que se presenta también el traje típico serrano de Granada, tan diferente del flamenco. No se trata de ir cantando fandangos mientras laboramos en las oficinas, sino de mantener y respetar el legado de nuestros antepasados. Porque los pueblos que no lo hacen, acaban por diluirse en una globalidad poco interesante.

Por cierto, las sevillanas no son más que una derivación de las seguidillas manchegas, el tronco madre de las que nacen otros bailes como las parrandas murcianas o las isas canarias, así como las seguidillas de otros lugares de España como las sevillanas o estas del norte de la provincia de Granada.