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17 abril, 2010

ESTADO DE LAS OBRAS DEL METROPOLITANO DE GRANADA A SU PASO POR ARMILLA

Como complemento a las anteriores entradas relativas al estado de las obras del Metropolitano de Granada a su paso por el Campus de la Salud y del Zaidín, nos detenemos ahora en el paso del Metropolitano por el municipio de Armilla, en el que los trabajos están bastante avanzados y prestos a su final, aunque tendrán que esperar al menos dos años para que las obras ya casi finalizadas tengan alguna utilidad, por lo que se debería cuidar que en estos largos meses de espera no se deterioren demasiado y haya que hacer reparaciones cuando se vaya a implantar el servicio.

Después de bordear el ¿futuro? Centro Comercial Nevada (esa barbaridad que un juez definió acertadamente como un leviatán en medio de la Vega), el Metropolitano pasa por el que quizás sea el tramo más peculiar y peliagudo de su trazado. Aunque puede que no hubiera otra manera de hacerlo, es cuando menos inquietante que los vagones pasen tan cerca de las viviendas unifamiliares de la calle Aristóteles de Armilla. Como se ve en la foto, las vías no están muy lejos de las entradas de las casas y es de suponer que se habrá pensado en la seguridad de los vecinos cuando se ponga en marcha el servicio.

Ya en la carretera que une Granada con Armilla, el metropolitano ha logrado respetar e integrar los grandes árboles que existen desde hace tantos años, cuando aún había que pasar por aquí para ir a Motril. Aquí el espacio es más amplio y se puede hacer un mejor diseño del acabado de la obra.

Vemos aquí cómo se ha construido ya el andén de la que será la estación "Carretera de Granada", una estación a la que todavía le queda mucho mobiliario para que tenga el aspecto final.

Al final de la Carretera de Granada y antes de entrar en la calle Real, el Metropolitano pasa a tener una vía única hasta la última estación de Poniente. Es la única forma de salvar la estrechez de la calle Real de Armilla y atravesar el pueblo, lo que en cierto modo es un indicativo de la mala planificación que han tenido los pueblos de nuestro entorno, con un viario inadecuado para el tamaño de la población residente.

La Calle Real ha ganado con el Metropolitano, pues ha cambiado el intenso tráfico de hace unos años (de dos direcciones, incluido el paso de camiones y alsinas) por una vía por la que pasará un convoy cada diez minutos. Sin duda, es una calle más habitable a pesar de lo que pueda traer el paso de los vagones.

En la imagen, ya al final de la calle Real y llegando a la última parada, se observa como parte del mobiliario que acompaña a la obra ya anda colocándose,como ocurre con los maceteros y las modernas farolas.

Esta es la plataforma de la última estación, la de Poniente, situada junto a la plaza del Ayuntamiento de Armilla. En su entorno habrá que hacer una parada para que todos los autobuses que provienen de pueblos de la Vega como Las Gabias, Churriana o Cúllar-Vega puedan intercambiar con el Metropolitano, e ir poco a poco conformando un transporte metropolitano sostenible y adecuado. Aunque lo suyo es que ya se estuviera pensando en ampliar las vías hacia estos pueblos.