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27 abril, 2011

EL CARMEN DE LOS MÁRTIRES

El Carmen de los Mártires es uno de mis sitios preferidos de Granada, sino el que más. Recuperado en parte de la intervención que quiso convertirlo en hotel de lujo y que destruyó gran parte de sus jardines allá por los años 70 del siglo pasado, aún con alcaldes no democráticos, mantiene esa idea de jardín desaliñado, apacible y sensual donde se puede pasar un rato relajado para estudiar, para amar, para hablar, para pensar, para mirar (todas esas cosas he hecho en este lugar); y también para escribir, pues a él dediqué uno de mis primeros poemas, en concreto el soneto que reproduzco:


Jardín de ensueño, balcón abierto
a Granada romántica y callada,
caricia de palmera reposada
al aire oscuro de amor desierto.

Paisaje de tenue cielo descubierto
donde la piedra clava su mirada,
agua de poesía coronada
por fuentes plenas de sensual concierto.

Isla de piratas, con su azul lago,
que enclaustrado espera a sus amores
reteniendo en su fondo a un viejo mago.

Carmen de los mártires y dolores,
que siempre necesita de un halago
que le sane la risa de las flores.

El solar donde se alza el actual palacete con sus jardines ha pasado por varias vicisitudes durante los últimos siglos de la historia granadina. De forma suscinta, su historia es la siguiente: durante la época árabe, fue zona de encarcelamiento de prisioneros cristianos, muchos de los cuales murieron violentamente y se convirtieron en mártires para la reina católica tras la conquista de la ciudad, fundando la Ermita de los Mártires en su memoria (hay otras teorías, como siempre). Más tarde, en 1537, se fundó un convento carmelita, del que San Juan de la Cruz fue prior de 1582 a 1588, construyéndose una nueva iglesia en el siglo XVII. A mediados del XIX se destruyó el convento, sobre cuyas ruinas se alzó el actual  "Carmen de los Mártires", construido por Don Carlos Calderón quien compró el terreno para su residencia de veraneo, y más tarde un posterior propietario, Hubert Meermans, diseñó los jardines, creando varios distintos estilos de jardín con sus fuentes, estatuas y grutas en distintos niveles, conservándose hasta la ya comentada barbaridad que supuso el intento de construcción del hotel en los años 70 del siglo XX. Finalmente, Antonio Jara Andreu, el mejor alcalde que ha tenido esta ciudad (y que se echa de menos pensando en lo que ahora mismo ocupa  el sillón de la casa consistorial) empezó a rehabilitar este espacio para todos los habitantes de Granada.
Como decía al principio, es uno de los mejores lugares de Granada para pasear y perderse, por lo que traslado aquí el horario que aparece en la puerta. También enseño el curioso letrero que hay a la entrada en el que se prohiben "coches, fuegos artificiales y perros". Resulta curiosa la referencia a los juegos artificiales, pero no hay que olvidar que uno de los actuales usos del Carmen es el de servir para bodas civiles (lo que no es mala idea) y su celebración, lo que ya es algo dudoso teniendo en cuenta los abusos que algunos invitados de mal beber pueden hacer de un lugar con tanto patrimonio como este.



 Nada más entrar, si nos dirigimos hacia la derecha, nos encontramos con la explanada por la que se accede al palacio. Destacan aquí un par de estatuas regias y entre ellas una fuente art nouveau en forma de concha. Al final, la fachada principal del palacete de traza neoclásica al que se accede por un pórtico toscano formado por cuatro columnas de mármol ; sobre un entablamiento apoyaban los balaustres que portegen una amplia terraza. La portada se enriquece con elementos arquitéctonicos tallados en piedra, además del bello pilar que se adosa al ala izquierda.

Justo a la izquierda del palacete, por unas escaleras se sube a la parte superior del Carmen, en la que nos encontramos en primer lugar con el llamado Jardín Francés, de planta cruciforme en cuyo centro aparece una plazoleta redonda con un estanque circular. Su relativa regularidad es lo que intenta justificar el nombre que se le dio, auque a decir verdad ni en su inpiración ni en las especies que presenta (sobre todo la peonia) no tiene mucho que ver con jardines como el de Versalles, sino más bien con jardines de inspiración persa. Por lo demás, el jardín presenta estatuas de corte clásico en su plazoleta, algunas de ellas un tanto sesgadas.

En el llamado Jardín Español, situado justo debajo de la explanada de acceso, nos encontramos con esta placa en referencia a la coronación como poeta nacional de  José de Zorrilla en 1989 en el Carmen de los Mártires.  

Desde muchos lugares del Carmen podemos obtener impresionantes vistas sobre diversos puntos de la ciudad, como esta que desde la explanada de acceso nos dirige la mirada hacia la impresionante mole de la catedral granadina.

En el interior del palacete, en su planta principal, nos encontramos con un patio rectangular de bella traza con columnas salomónicas en su decoración. Algunas plantas y muebles como el bargueño que se ve al fondo, junto con la conseguida iluminación, contribuyen a apreciar la belleza del lugar.

Bordeando la fachada izquierda, se desarrolla un patio jardín de verano, con recreación de arquitecturas alhambreñas. Lo recorre una estrecha alberca o canalillo que puede recordar al Generalife, y sobre la que, a veces, cae una pequeña cascada proveniente del lago y que oculta una pequeña gruta en la que refrescarse en verano y ocultarse de miradas indiscretas.

El llamado Jardín de las Palmeras se extiende tras el palacete y su nombre aparece justificado en la fotografía. El espacio, como en el Jardín Francés, se dispone en crucero con cuatro áreas de plantación, hoy limitadas por setos de boj. En el centro, una bella fuente de varios cuerpos que van disminuyendo su tamaño hacia la parte superior. Aquí he pasado alguno de los mejores momentos de mi vida, por lo menos los más relajados, que no es poco decir en estos tiempos.

Hacia el lado opuesto a la entrada al Carmen también disponemos de algunas vistas, como esta que nos ofrece la zona alta del Barranco del Abogado, y sobre el que podemos ver, además de las tapias del cementerio, las cumbres de Sierra Nevada. Las chumberas son un punto de contraposición a la tupida vegetación del Carmen muros adentro.

Y llegamos por fin al lugar más idílico del Carmen de los Mártires. Nos referimos al lago, que es en realidad una alberca de paredes curvilíneas camuflados por un boscaje lateral. En el lago hay dos islas, una pequeña para los patos, y otra mayor, accesible por un puente, y en la que destaca un romántico y ruinoso torreón al que se puede subir. Un lugar ideal tanto para los enamorados como para fantasear con los niños.

Este es el cedro (en realidad un ciprés) que supuestamente plantó San Juan de la Cruz,  que escribió bajo su sombra (prosigue la tradición) su obra "La Noche Oscura del Alma. Se encuentra situado en la zona más alta del Carmen.

Desde la zona de parterres que desciende por la amplia pendiente que cierra el Carmen de los Mártires, podemos observar una vista general de la zona llamada "El Bosque" y que quedó totalmente arrasada durante el intento de construcción del hotel de forma totalmente salvaje. Quienes llegamos a conocer aquel lugar, aunque fuera de pequeños, lo recordamos como un sitio maravilloso, único, frondoso, espeso, sombrío, misterioso, cantarín y solitario. Todo este tupido bosque se perdió completamente y ahora vemos su estado actual tras muchos años de recuperación, que no llega ni por asomo a lo que fue. En todo caso, como vemos, ya tenemos un cierto follaje que nos haga recordar a aquel maravilloso laberinto en el que tanto nos gustaba perdernos a los niños.

Una nueva sorpresa de la parte más alta del Carmen de los Mártires es esta impresionante vista del conjunto alhambreño desde una perspectiva poco habitual en el paisaje granadino. Pero no es la última sorpresa que nos ofrece este maravilloso jardín de siete hectáreas. Hay otras que el paseante tendrá que descubrirlas y apreciarlas en una visita recomendable tanto para autóctonos como para visitantes.

4 comentarios:

Mi boda en Granada dijo...

Estupendisimo articulo de uno de los lugares más bellos de Granada, y desde aquí animamos a visitarlo a todos aquellos que todavía no han tenido el placer de hacerlo.

Os damos la enhorabuena por la gran cantidad de información que aportaís en este post.

Enhorabuena!

Anónimo dijo...

El portón de entrada al palacete lo hizo el ebanista Miguel ruz Rodriguez mi tío y gran ebanista. Yo estuve haciéndolo con el y colocandolo. El recinto y el palacete son dignos de ver es un paraje precioso.

Eloy Fructuoso dijo...

Interesante y muy documentado blog. Magnífico. Enhorabuena a su autor. Por cierto, me interesaría saber quien es el autor del soneto dedicado al Carmen que se incluye al principio. Gracias anticipadas.

GRANADINO CELTIÑA dijo...

Muchas gracias Eloy, y al resto, por vuestros comentarios. Todas las fotos y poemas que aparecen en el blog, salvo que se indique lo contrario, son del autor del mismo. Un saludo.