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29 enero, 2012

LA CASA DE LOS VARGAS Y SU ENTORNO

http://www.bing.com/maps/?v=2&cp=q5whypgpzxcr&lvl=18.65&dir=176.45&sty=b&form=LMLTCC

Visitamos hoy una de las zonas más abandonadas de nuestro centro histórico (pulsar en el enlace superior para verla en conjunto). El entorno de la Casa de los Vargas se encuentra rodeado de edificios abandonados a su suerte, basura, pintadas, aparcamientos discutibles y una cierta inseguridad nocturna, todo ello a escasos metros de la catedral de Granada y de la zona comercial de la ciudad. La Casa de los Vargas se integra en una manzana bastante amplia que en el año 2007 era objeto de un proyecto urbanístico que concebía al palacio como un hotel de cuatro estrellas al que se añadirían otros doce edificios colindante para concebir un nuevo conjunto hotelero, con aparcamiento de 40 plazas incluido, que trataría de mejorar la imagen urbana de la calle Horno de Marina, todo con la idea de crear una parcela de predominante uso turístico, toda vez que a las espaldas del palacio se ha de acabar algún día el Centro García Lorca en la Romanilla. El proyecto se complicó cuando el Consejo Consultivo de Andalucía paralizó el proyecto en el año 2008 hasta que no se reformularan los aprovechamientos urbanísticos que la operación requería conforme a la ley. Desde entonces, entre la total ineptitud de un equipo municipal, más preocupado de absurdos ascensores o de pelearse con otras administraciones, y el recrudecimiento de la crisis económica, nada se ha puesto en marcha, poniendo en peligro la conservacion de un palacio que es considerado Bien de Interés Cultural.

Este es el penoso aspecto que presenta en la actualidad la calle Horno de Marina, llamada así seguramente por el nombre de la propietaria del horno que en ella hubiera.

La Casa de los Vargas (antiguamente llamado de los Salazar) es un buen ejemplo de arquitectura señorial granadina de mediados del siglo XVI, aunque fue bastante transformado en el siglo XVII. Su portada, con arco campanel y almohadillado de piedra, es del año 1626. De su interior destacan elementos como la cúpula de su escalera principal, la armadura que cubre el salón principal, el patio peristilado y un amplio jardín posterior. Sobre la portada aparece un cartel que hablaba de la "próxima apertura" de un hotel de cuatro estrellas. A la derecha, un ejemplo de la rejería de forja que guarda sus ventanas. En la segunda fotografía se puede observar mejor la fachada de fábrica de ladrillo, así como la bella galería de arcos de medio punto que culmina la fachada de una manera muy peculiar.


Esta fachada corresponde a un añadido de la Casa de los Vargas, de menor altura, que presenta un estado bastante más lamentable y cuyo interior se encuentra totalmente destrozado. En la fachada destaca la extraordinaria fábrica de ladrillo, la forja de las ventanas y el escudo nobiliario que aparece entre ellas.

Abandonamos un momento la calle Horno de Marina para acercarnos a una de sus bocacalles: el callejón de Castillejos, que tras este largo pasillo hace un par de dobleces para desembocar en la plaza de Castillejos primero y a San Jerónimo después. En esta calle se han rehabilitado bastantes edificios para crear apartamentos de alquiler, aunque su aspecto es generalmente bastante solitario, muy distante de cuando en ella habitaban muchas familias de los mercados cercanos junto con su abundante chiquillería, que convertían el callejón casi en un patio de vecinos. En la foto diurna, más ampliada, podemos observar el contraste entre los nuevos edificios, de ventanas totalmente simples, con la maltrecha y antigua fachada que cierra la vista de la calle y en la que se puede observar cosas como la policromía del tejadillo que cubre la ventana inferior.


Ya de nuevo en la calle Horno de Marina, justo a la salida del callejón de Castillejos, vemos algunas de las operaciones de reconstrucción, aunque realizadas con distintos puntos de vista. La que aparece de frente ha mantenido en gran medida la estructura originaria de la fachada de ladrillo, con la portada de piedra almohadillada y balcones con cierto encanto. A la izquierda una fachada con menos encanto, totalmente nueva, que forma parte de otra operación urbanística (esta vez no hotelera, sino residencial) que intenta regenerar una zona donde se quiere abrir la comunicacion entre las calles Málaga y San Jerónimo, hasta ahora taponada. Además de todo esto, si nos fijamos en la portada que aparece en la esquina inferior izquierda de la fotografía y que permanece a duras penas tras la destrucción de todo el resto del edificio, observamos un escudo nobiliario bastante gastado, en este caso de los Roncal.

Y ahora una muestra más, si cabe mucho más contundente de la falta de control y de dejación de sus funciones del actual equipo municipal de gobierno, aún más hirientes cuando vivimos en una ciudad tan monumental como turística. Este es el estado en que se encuentra el solar aledaño a la Casa de los Vargas, cuya pared lateral aparece rodeada de basuras y escombros sin que ninguno de los responsables municipales se inmute.

Dejamos la calle Horno de Marina para centrarnos ahora en la calle Lucena, eso sí, sin abandonar la manzana donde se inscribe el BIC de la Casa de los Vargas. Vemos aquí un ejemplo de esas antiguas pensiones o casas de huéspedes que permanecen en centro de la ciudad para alojar a los transeúntes o residentes fijos con la economía más modesta, esos que a pesar de tanta operación urbanística, también tienen derecho a vivir y a alojarse. Justo encima de la puerta de entrada aparece una deslucida placa que nos recuerda que en este mismo lugar estuvo el primer hospital creado en nuestra ciudad por San Juan de Díos en 1539. A la derecha, un vetusto portón de madera tiene la originalidad de ofrecer mediante escritos a tiza tanto reclamos comerciales ("se vende banco y herramientas de carpintero y algunas cosillas más") o reflexiones filosóficas ("son infinitos el Universo y la estupidez humana").

Y finalmente entramos aquí en uno de los callejones más ocultos de nuestra ciudad. A la derecha de la pensión Pórtugos y hacia la mitad de la calle Lucena se abre el Callejón de Lucena. Nos encontramos con uno de los más estrechos callejones de nuestra ciudad, que antiguamente daba entrada a un pequeño barrio casi cerrado al resto de la urbe, pues al final de la parte que vemos, justo detrás de donde vemos la verja, el callejón se abría en dos para seguir distintos caminos que volvían a encontrarse después de rodear una manzana totalmente rodeada por el callejón. Como ocurría con el callejón de Castillejos, el callejón de Lucena tenía hace unas décadas un ambiente totalmente humano, de amplias familias humildes que fueron abandonando el lugar en busca de mejores condiciones de habitabilidad. Vemos en la segunda fotografía como los aleros de las casas casi se tocan, impidiendo que el sol penetre en el callejón en ningún momento del año.


.Al otro lado de la verja que cierra el primer tramo del callejón de Lucena, podemos observar este penoso paisaje urbano, como digo, a pocos metros de la catedral granadina. Una descristalada farola con la típica forja granadina es lo único que nos hace pensar que estamos en el centro de Granada y no en Sarajevo después de los bombardeos. Es de suponer que algún día, cuando los políticos granadinos sean más sensatos y la crisis acabe, esta zona de Granada merezca también la atención de las instituciones y de los propios granadinos.

25 mayo, 2011

INDICIOS DE UN CAMBIO DE PAISAJE

En un entorno tan degradado urbanísticamente como la zona comprendida entre la calle Melchor Almagro y el Camino de Ronda (aunque curiosamente con nombres de pintores en sus calles), quedan algunas construcciones de mitad del siglo XX que fueron avanzadillas de la ocupación de la Vega desde el límite del espacio construido que era la Plaza Gran Capitán hasta entonces, pero poco tiempo después de estas construcciones, sin apenas darles tiempo de disfrutar del frescor de las huertas, se inició en los años 60 y 70  la ocupación brutal y desmedida de los suelos fértiles más próximos a la ciudad, formando el muro construido que todos conocemos entre la Vega y el centro de la ciudad a lo largo del Camino de Ronda. Quedan, no obstante, ente tanto edificio alto, impersonal y feo, algunas restos de construcciones, unas realizadas como modestas villas entre las huertas de la Vega, y otras que suponen la avanzadilla de las primeras construcciones en altura que luego inundarán la zona, pero que aún contienen una tipología con cierta originalidad y con no demasiadas plantas como los que se hicieron más tarde en la zona y que conformaron ese imponente muro que separa a la ciudad de su vega de forma tan drástica y radical. Pero al parecer este es un modelo especulativo del que no han aprendido nada las actuales autoridades, que siguen conformando ideas para cargarse definitivamente tanto la Vega como el valle del río Darro.

En el cruce entre Pintor López Mezquita y Martínez de la Rosa, nos encontramos con un edificio racionalista con un bonito chaflán en semicírculo para resolver la esquina. Este edificio tiene la estética de los construidos en otros puntos de la ciudad en los años 50 y 60, pero su fecha exacta de construcción es 1961,  un poco antes de la gran eclosión urbanística del entorno en los años 60 y 70. Sus cinco plantas en altura son pues un paso intermedio hacia las grandes construcciones de ocho y nueve plantas.

En la calle Pintor Velázquez podemos ver esta casa baja de 1955 encorsetada entre más modernas construcciones. Nos encontramos con una sencilla casa de dos alturas, sin grandes adornos ni especial interés constructivo, salvo el ser testigo de una época en la que se encontraba aún cerca de árboles y huertas. Conserva un aspecto muy similar a las casas que conforman los centros de los pueblos de la Vega.

En la misma calle, pero en la acera contraria, nos encontramos con este peculiar paisaje en el que, entre grandes medianeras de nuevos edificios, subsiste a duras penas una pequeña casa de dos plantas, "Villa Josefina" junto a un solar en el que se anuncia la construcción de un edificio "Velázquez", que seguramente tendrá poco que ver con la obra del genial pintor. No obstante, justo detrás de "Villa Josefina" podemos obervar la trasera de otra casa baja con bonitas ventanas pintadas de azul, y entre ellas lo que puede ser una zona de patio con cierta arboleda, nada que ver con el feo patio de luces del alto edificio de la derecha.

Villa Josefina, construida en 1957, tras la simple pero bonita reja, ofrece una fachada simétrica con decoración geométrica, y sobre la puerta de entrada, entre los dos sencillos balcones, un azulejo decorativo que representa el Patio de la Acequia del Generalife, dando buena fe de lo que entonces fuera una sencilla casa de campo en la Vega, pero muy cerca del límite de la ciudad, en la plaza Gran Capitán. Poco suponían sus dueños que pronto iban a ser rodeados de decenas de edificios tan altos como impersonales.

Ya en la transitada calle Pedro Antonio de Alarcón, nos encontramos con este edificio de tres alturas, con curiosa formación de los balcones angulosos que sobresalen de la fachada, aunque en el resto del edificio predominan los huecos neutros. Este edificio, seguramente de los años 50, destaca también por su menor altura respecto a los que le rodean.

En la confluencia entre la calle Sol y la calle Pintor López Mezquita nos encontramos con este edificio en esquina de corte historicista y construido en 1954 en el que destaca por un lado la simetria de las fachadas a las dos calles así como por la combinación de huecos en las fachadas y su distinta decoración.También ayuda a la contemplación del edificio que no esté adosado a ningún monstruo de gran altura, sino a dos edificios de cierto corte racionalista y, supuestamente, construidos algo más tarde.

Otro edificio de dos plantas en la angulosa calle Gregorio Espín, en el que aparte de las indignantes pintadas, destaca el juego de líneas de la fachada, incluso simulando dovelas sobre los huecos del piso inferior. También es curiosa la presencia de una terraza orientada hacia el Oeste, o sea, hacia la Vega de la ciudad que aún debía parecer un inmenso mar verde desde ella cuando se realizó este edificio en 1956.

Para terminar, una representativa foto de otro ángulo de la calle Gregorio Espín, en la que vemos un edificio de dos plantas, levantado en 1960 y convertido ahora en escuela infantil, de sencilla construcción en la que sólo destaca la amplia terraza del primer piso. Pero lo más notorio de la foto es el contraste de la sencilla construcción con la imponente medianera de los edificios traseros, que denota muy bien el contraste de volúmenes que aún permanece en esta zona de la ciudad de Granada. El edificio que hay justo a la derecha del de la escuela infantil, ahora mismo en construcción y de seis plantas, era hasta hace muy poco otra casa baja. Sólo algunos valientes conservan sus pequeñas casas en esta abigarrada zona de Granada, pero es cuestión de tiempo que vayan desapareciendo y sus solares prestos a recibir construcciones de mucha mayor altura y que acaben por cerrar, definitivamente, el grueso muro que separa la Vega del centro histórico de la ciudad.

22 agosto, 2010

LA PLAZA FONTIVEROS: HISTORIA DEL MOVIMIENTO VECINAL


En un tiempo en el que las actitudes individualistas y el rechazo a todo tipo de asociacionismo están en pleno auge, no viene mal recordar algunos ejemplos de cómo la agrupación para conseguir determinados objetivos es la única forma de vencer a los poderes establecidos cuando se extralimitan en sus funciones. Así, en un movimiento vecinal cada vez más desangelado, convendría, antes los retos del futuro de nuestra ciudad, recordar la lucha que supuso en su momento la reivindicación de los vecinos de los Vergeles para que la Plaza de Fontiveros fuera un pequeño oasis en medio de un barrio que fue claro ejemplo del urbanismo salvaje y lucrativo de los últimos ayuntamientos predemocráticos. Entre los altos y cerrados bloques había permanecido un pequeño solar sucio y terroso y que los vecinos empezaron a reivindicar para su uso como plaza acondicionada entre tanta barbaridad edificatoria. Fueron los finales de los años 70 del siglo pasado los que vieron la movilización de los vecinos de los Vergeles para que el nuevo ayuntamiento democrático presidido por el socialista Antonio Jara no olvidara su promesa de hacer un espacio digno en aquel solar. Especialmente emotivo fue el mes de junio de 1979 en el que los vecinos demilitaron con macetas los distintos espacios del proyecto de la plaza para ayudar a su reivindación. Finalmente, tras rechazos de propuestas parche del equipo municipal, tras muchas asambleas, manifestaciones y reuniones, los vecinos pudieron saborear su pequeña victoria con la inauguración de la nueva Plaza de Fontiveros, el 20 de noviembre de 1982, a la que asistió, entre otras autoridades, el entonces alcalde de Barcelona Narcís Serra, por haberse colocado en esta plaza una réplica de la fuente de Canaletas donada por la capital catalana a la ciudad de Granada. Al final, con el paso del tiempo, muchos políticos y vecinos han olvidado lo que costó que la plaza fuera una realidad, y se ha ido convirtiendo en un espacio marginal del barrio, con el descuido de los járdines añadido. Incluso suena a recochineo la falta de respeto que supuso la colocación en una esquina de la plaza de una escultura difícil de digerir y de clasificar. Aunque para muchos, esta plaza siempre significará un ejemplo de la lucha vecinal que nunca se debió de perder y que tanto trabajo hace falta para continuar con la mejora de las condiciones de vida de nuestros entornos más próximos, nuestros barrios, sobre todo cuando volvemos a tener alcaldes que tanto nos recuerdan con sus acciones a los que mandaron en el franquismo.

Ejemplo claro de la urbanización salvaje de los años 60 y 70 en Granada es esta urbanización de los Vergeles y cuyos vecinos de entonces fueron los que lucharon por la Plaza de Fontiveros.

Réplica de la fuente de Canaletas de las Ramblas barcelonesas en el centro de la plaza; por cierto una fuente de la que no mana agua desde tiempos inmemoriales.

Escultura inclasificable que afea, al menos a mi corto entender, el ya de por sí degradado entorno de la plaza, que se ha quedado olvidada entre las obras provocadas por el alcalde en su absurdo afán de proteger el tráfico privado contra el uso de las piernas, las bicicletas y el transporte público.

24 abril, 2010

GRANADA HACE DOS DÉCADAS

Presento aquí una serie de fotos que tomaría entre finales de los años 80 y principios de los 90 en el siglo XX. Con ellas me doy cuenta de cómo en la mayoría de las ocasiones, las ciudades cambian más que las personas y están en continua evolución y transformación de su paisaje. A veces el cambio es para mejorar la vida de sus habitantes y en otras muchas ocasiones se ver perjudicado tanto el medio ambiente como la salud y la calidad urbanística de toda la ciudad. En todo caso, el cambio de imagen de las ciudades es inevitable y de todos depende que no llegue a ser traumático para su futuro, tal como ocurriría si alguna vez se hiciera esa barbaridad del cierre de la Circunvalación por el Este. Aunque de este tema ya hice una entrada el 18 de febrero, nunca está de más tener presente que ese no es el camino para la movilidad en Granada y su área metropolitana, y mucho menos si va acompañado de la destrucción de la única zona natural que le queda a la capital.

Aquí se muestra la Vega de Granada a las puertas de la ciudad, justo desde las obras de la Primera Circunvalación de la ciudad, a la altura del Parque García Lorca. Desde donde está sacada esta foto, en la actualidad sigue siendo teóricamente Vega, aunque ahora no hay tanta densidad vegetal y sí hay muchas más construcciones salteadas por la zona.

Aquí se muestran las obras de la Primera Circunvalación, que atravesaron la Vega como un rodillo, eso sí, lo más cercano a la ciudad que se pudo. A la izquierda se observa el terreno donde se situaría el Parque García Lorca. También faltan en la foto las torres de Neptuno o del Hotel Nazaríes que poco a poco han ido aumentando el volumen edificatorio de la zona, ya suficientemente denso en aquella época, como muestran los edificios de la calle Arabial.

El paseo del Violón es quizás una de las zonas que más ha cambiado en estos últimos años. Como vemos, tras la desaparición de la Sociedad de Tenis en la zona, los terrenos se convirtieron en un erial del que aún se echan en falta el Palacio de Congresos, el Hotel de San Antón o los jardincillos cercanos a la Ermita de San Sebastián, junto a la nueva plaza de Rotary. También es curioso observar en la foto cómo se conserva la iluminación y parte del asfaltado de la antigua salida de la carretera de Motril por la zona, que hacía una característica curva para evitar el Alcázar del Genil.

Este es el estado que presentaba por aquellos años el Alcázar del Genil, monumento árabe muy desconocido en la ciudad por estar algo alejado del centro histórico. Afortunadamente se restauró y posteriormente se le dio un uso que facilitara su conservación como es ser sede la Fundación Francisco Ayala, uno de los granadinos más justamente universales.

He aquí una muestra de la destrucción que la especulación inmobiliaria provoca en nuestras ciudades. Este palacete ubicado en la calle Alhamar ya no existe. Su arquitectura personal y única dentro de un barrio que, como se observa en la foto, fue pronto avasallado con grandes bloques de viviendas, fue echada abajo hace unos años para construir un hotel de fachada insulsa. Su combinación entre los trazos horizontales de su cuerpo central con los torreones verticales, el uso de los arcos de medio punto en su segundo piso o el realce de los tejados, entre otros valores del edificio, hubieran merecido otro trato por parte de las autoridades municipales y de toda la sociedad granadina, que no hizo nada para detener su derribo.

El río Genil presentaba ese aspecto a su paso por los jardines del Genil antes de que procediera a su embalsamiento y a su cimentación. Personalmente creo que perdió con el cambio, y que solo hubiera bastado una labor continua de limpiado (igual que ahora) para que hubieramos tenido un río más natural a su paso por Granada. También han perdido con el reciente cambio los járdines del Genil, sobre todo en la desaparición de los parterres que separaban los senderos de los jardines y que creaban, a mi parecer, un ambiente más natural y acogedor.

En este foto se muestra clarísimamente el proceso salvaje de urbanización que sufrió el barrio Figares en estas décadas y que acabó con el palacete de la foto anterior. Se están construyendo los edificios de soportales de la calle Agustina de Aragón, justo enfrente de la antigua fábrica de harinas, El Capitán, que aprovechaba las aguas de la Acequía Gorda, hasta hace poco descubierta por la zona. Frente a los ladrillos de la fábrica, de 1876, vemos cómo los nuevos edificios apenas han dejado una mínima zona de calle, algo poco comprensible cuando ya en aquella época se entendía la necesidad de hacer grandes viales en las nuevos planes urbanísticos. La especulación salvaje y la excesiva macización de la ciudad hacen de este paso estrecho una de las mayores incongruencias del urbanismo moderno en nuestra ciudad.

Aquí se ve la plaza de Isabel la Católica, antes de que sufriera la remodelación que la hizo en buena parte cerrada a los vehículos. Por desgracia, ya estaba construido en aquella época el horroroso edificio que cierra las perspectivas de la Gran Vía, y que quizás sea la mayor cagada (lo siento, no se me ocurre otra palabra mejor), de las muchas que hay, que los arquitectos han dejado en nuestra ciudad, especialmente en su centro histórico.

Aunque la foto no es de mucha calidad, se observa la Plaza del Carmen con vehículos y motos ocupando gran parte de su espacio público. También se observa al Ayuntamiento con su anterior imagen antes de la remodelación del alcalde Moratalla, que quitó el remate de la fachada para colocar un caballo que sigue siendo polémico.

Finalmente una fotografía en la que se aprecia a la derecha el Mirador de Rolando, entonces en ruinas y ahora restaurado e inmerso dentro de una nueva urbanización de viviendas unifamiliares, las cuales no estaban cuando se hizo esta foto. En el resto de la imagen se observa una ciudad, la de la zona norte, que ha cambiado poco desde entonces, y que harían preguntarse a alguien viendo esta toma si realmetne se encuentra en una de las ciudades más bonitas de nuestro país.

13 abril, 2010

LOS TRANVÍAS DE GRANADA

Ahora que en la mayoría de las ciudades españolas se están recuperando los tranvías y metros como los mejores medios de transporte para la mayoría de las ciudades medias de nuestro país, conviene recordar que en muchas de ellas, como es el caso de Granada, existieron hasta los años 70 una amplia red de tranvías que dejaron de existir como consecuencia de una errónea (y corrupta, todo hay que decirlo) forma de entender el transporte en las ciudades, basado fundamentalmente a partir de entonces en el fomento del vehículo privado y del uso del autobús como único referente en el transporte público masivo de viajeros. Hay que pensar sólo en lo que costaría hacer de nuevo una nueva red de tranvías por la ciudad y por numerosos pueblos del área metropolitana, como existía entonces en Granada, y que ahora mismo sería la solución idónea a los problemas de transporte derivados de los ingentes flujos de vehículo privado desde el área metropolitana hacia la capital. Por no hablar del indudable valor turístico que tendría ahora el llamado "Tranvía de la Sierra" y que para los que pudimos disfrutarlo aunque sólo fuera en nuestra primera infancia, constituye el mejor recuerdo en aquella Granada cateta y especulativa de principios de los años 70 del pasado siglo. Sería difícil explicar la cantidad de sensaciones personales y paisajísticas que se producían en aquel trayecto inimaginable a lo largo del curso alto del río Genil hasta el Charcón. Deberíamos todos tomar nota de los errores del pasado para no repetirlos de cara al futuro, y tener cuidado de no destrozar lo que ya es irrecuperable o sería muy costoso recuperar. Entonces fueron los tranvías, ahora puede ser Sierra Nevada, la Vega o cualquier otro elemento de Granada que, aparte de riqueza, genera ganas e ilusión en la forma de entender nuestra vida como ciudadanos; y es una pena que el elemento emotivo y psicólogico del urbanismo se tenga tan poco en cuenta en la actualidad, con el valor que tiene tan importante de cara a la vida diaria del ser humano.

Presento primero tres libros publicados sobre tranvías de Granada y que son totalmente recomendables, tanto por sus textos como por su estimable fondo fotográfico.

El primero es el catálogo de una exposición en la sala de Caja Granada con el título de "Granada. El tiempo de los tranvías", y que destaca sobre todo, debido a su carácter de catálogo, por su gran documentación gráfica que acompaña a un texto siempre interesante y muy bien enlazado.

El segundo es un pequeño libro que el conocido amante de nuestra sierra, Manuel Titos Martínez, escribió sobre "El tranvía de Sierra Nevada" al que antes hice alusión, y del que el autor recorre su historia. Anotar además que forma parte de una colección, la Aldaba, de la editorial Arguval, que publicó algunos interesantes libros, como éste, sobre diversos y curiosos temas granadinos.

El tercero se llama "Los tranvías de la Vega de Granada", libro de Agustín Castillo Vergara", y del que creo (sin seguridad) que ha tenido una reciente reedición. En él, el autor hace un recorrido por todo el sistema tranviario de la provincia granadina, incluido el ferrocarril aéreo "Dúrcal-Motril. Como los dos anteriores muy interesantes por su material escrito y gráfico.

Finalmente, añado un vídeo sacado de Youtube, en el que se muestran diversas imágenes de los tranvías granadinos en los años 70. Algunas ubicaciones son conocidas, pero otras son difícilmente reconocibles tras los grandes cambios que tanto nuestra ciudad como la Vega granadina han sufrido en los últimos decenios, aunque al final del vídeo aparecen algunas imágenes del tranvía de la Sierra. En cualquier caso tanto los libros como el vídeo son elementos jugosos para conocer lo que fueron los tranvías en Granada y lo que quizás pudieran volver a ser si hacemos una buena planificación de cara al futuro y aprendemos de los errores del pasado.

29 marzo, 2010

GRANADA CAMBIA SU PAISAJE

Presento aquí dos fotos con unos 20 años de diferencia entre una y otra y que corresponden aproximadamente a la misma perspectiva desde el Camino de los Rebites. La fecha exacta en que saqué la primera no la recuerdo exactamente (calculo que sobre finales de los ochenta o principios de los 90), mientras que la segunda la saqué hace un año, cuando aún no se había iniciado la construcción del complejo comercial y financiero del Serrallo, que ocupará el solar que se ve en primer plano.
No soy de los que se opone al desarrollo urbanístico de las ciudades, ni a su progreso; tan solo pongo las dos fotos para que se tenga en cuenta lo que vamos perdiendo y decir que las cosas se pueden hacer con menos o más sensibilidad. Esa Vega que se ha ido perdiendo cumplía, y cumple aún en lo que buenamente la dejan, la función de refrescar el ambiente de las ciudades, ayudar a limpiar los niveles de contaminación y proporcionar alimentos frescos y cercanos a los consumidores. A la hora de que Granada siga creciendo urbanísticamente, no se deberían dejar de lado cuestiones que son fundamentales para la salud y la vida diaria de los ciudadanos. Granada debe seguir cambiando, incluso creciendo, pero con raciocinio y sin especulación.

17 marzo, 2010

GRANADA, EL ALCALDE Y EL CEMENTO

Esta es una historia más en los despropósitos del alcalde de Granada, que aparte de mantener el Ayuntamiento en la bancarrota y poner piedras en el camino de todos los proyectos que intentan mejorar la economía y el progreso de esta ciudad, tiene su especial obsesión en llenar de cemento toda aquella zona que se remodele en nuestra ciudad; bien reduciendo el conjunto de masa vegetal (como ocurrió con la reparación de los jardines del Genil), bien haciendo de cada plaza y espacio público nuevo un lugar cargado de cemento y poca arboleda que mitigue los calores del verano, ya que no nos queda Vega para hacerlo.

Pues bien, el diario Ideal publicaba el 13 de Marzo del 2009 en su versión digital (ya hace un año) que el Ayuntamiento de Granada y la empresa que gestiona los aparcamientos del Violón y de Los Cármenes (junto al Estadio) habían desbloqueado la situación que provocaba que las plazas que los cubrían siguieran sin urbanizarse para convertirse en un espacio público digno. Conforme a este acuerdo, se liberaba a la empresa de realizar las obras en el Violón (encomendadas al plan Zapatero) con la condición de que la empresa realizara la urbanización y puesta en valor para los vecinos del espacio que cubre el aparcamiento de los Cármenes.

Y un año después, vemos el resultado de todo aquello. El Ayuntamiento con fondos de otra administración ha convertido el Violón en el solar más cementado de toda la ciudad, que ya es complicado, haciendo de él un "lugar idóneo para las frescas tardes del verano granadino", lo que añadido a lo planteado en los jardines del Genil, del Salón y Bomba y el encauzamiento del río Genil, hace de esta zona un lugar inhospito en cuanto llega un poco de calor, cuando normalmente las riberas de los ríos cumplen la función de refrescar y regeneral el aire de las ciudades que atraviesan.

Mientras, el solar junto a los Cármenes espera desde hace un año a que el Ayuntamiento obligue a la empresa a convertirlo en un espacio público para los ciudadanos, aunque visto lo realizado en las últimas obras de la ciudad, desgraciadamente su aspecto no variará del que muestro en esta foto que es el que tiene ahora. Granada se muere con este alcalde y los granadinos parecen no querer enterarse.

08 marzo, 2010

UNA CALLE ESTRECHA EN EL REALEJO

Una de las calles más estrechas de Granada (compartiendo este honor con algunas calles del Albaicín como la calle Beteta, no la cuesta Beteta) es esta del realejo llamada Cementerio de Santa Escolástica, cuyo nombre indica la situación del desaparecido cementerio de la parroquia de Santa Escolástica, iglesia desaparecida y que llevo la parroquia de Santa Escolástica a tener su sede en la iglesia de Santo Domingo. En todo caso, esta calle es interesante no solo por sus evidentes estrechuras, sino porque desde la espalda de la Casa de los Tiros nos lleva por sus empinadas cuestas a la zona más desconocida del Realejo, allí donde el callejero es más intrincado, abriéndose solo en la plaza llamada Puerta del Sol en la que aún se conserva un interesante lavadero. La cuesta ha sido recientemente aliviada con una barandilla, aunque quizás, tratándose de un barrio histórico, se podía haber optado por otro modelo menos llamativo.

03 marzo, 2010

PROPUESTA PERSONAL DE NUEVA LÍNEA DE BUS EN GRANADA


PROPUESTA PERSONAL PARA UNA NUEVA LÍNEA DE AUTOBÚS EN EL SUR DEL MUNICIPIO DE GRANADA (A quien pueda interesar).

La movilidad es uno de los problemas más acuciantes en las ciudades del presente y en especial en Granada, ciudad en la que el uso del transporte público no acaba de superar sus expectativas a la hora de desahogar a la ciudad del uso masivo del transporte privado, con la repercusión consiguiente en el medio ambiente urbano y en la calidad de vida de sus ciudadanos. Además, el plano de la ciudad y la distribución histórica de sus vías de comunicación no ayuda en ningún modo a la fluidez del tráfico.

En este sentido, el transporte público debe convertirse en uno de los elementos que ayuden a mitigar los efectos del tráfico en Granada y sus inconvenientes. Es por eso que el devenir cambiante de la ciudad y sus flujos obliga a una continua revisión de las líneas de transporte público que ayuden a esa mejora general del transporte público granadino que todos demandamos y que las administraciones públicas, en este caso el Ayuntamiento, a través de sus propias empresas o de empresas concesionarias como es el caso de Transportes Rober de Granada, deben prestar con la máxima eficiencia.

En este ámbito es donde se incluye esta propuesta de una nueva línea de autobús urbano orientada a una mejor vertebración y comunicación entre distintos barrios del Sur de la ciudad, que hasta ahora sólo tienen comunicación con el centro de la ciudad, salvo en parte por el recorrido unidireccional de la línea 21 desde Serrallo hasta Camino de Ronda, y que en ningún modo sirve de enlace entre los distintos barrios de los distritos del Sur de la ciudad, algo que ya sí se cumplió para los distritos del Norte a través de la línea 20.

La línea que se propone tendría una única cabecera y un recorrido en su mayor parte circular y con el recorrido propuesto (unos 10 kms en total hasta la vuelta a la misma Cabecera) se intenta comunicar zonas de la ciudad que, aunque relativamente cercanas entre sí, no tienen servicio directo de transporte público. Asimismo se intenta con esta propuesta acercar a los ciudadanos distintos hitos de la ciudad como centros de salud, conservatorios, centros cívicos, mercados, zonas comerciales, etc.; todo ello compatibilizando el recorrido menos costoso con las mayores satisfacciones del interés público. Del mismo modo se ha buscado favorecer el refuerzo de algunas líneas en ocasiones saturadas así como la más directa comunicación de algunos barrios de la ciudad con el futuro Metropolitano, del modo que con mínimos cambios puede seguir operativa tras puesta en marcha.

El recorrido propuesto para la línea es el siguiente:

CABECERA: Carretera de la Sierra 7 (El autobús da la vuelta en la rotonda de los túneles y subida hacia la Alhambra).
- Carretera de la Sierra, 8.
- Carretera de la sierra, 9.
- Carretera de la Sierra, 10.
- Carretera de la Sierra, 11.
- Carretera de la Sierra, 12.
- Carretera de la Sierra, 13.
- Av. Cervantes 1.

- Sancho Panza, 1.
- Sancho Panza, 2. (Oficina de Correos de Vergeles).
- Primavera,2
- Plaza Fontiveros (Biblioteca del Zaidín).
- Andrés Segovia, 1.(Centro Cívico del Zaidín).
- Emperador Carlos V.(Polideportivo Núñez Blanca, Conservatorio de Música, Institutos cercanos).
- Salvador Allende (parada no existente en este momento). (Campo de fútbol y Palacio de los Deportes, Conservatorio de Danza, oficina de Correos).
- Poeta Gracián,1 (Centro de Salud del Zaidín).
- Av. De Dílar, 2.
- Av. De Dílar, 3
- Av. De Dílar, 4 (Zona comercial del Zaidín).

- Av. De América, 3. (Ambulatorio Zaidín).
- Camino de Ronda, 1.
- Camino de Ronda, 2.
- Camino de Ronda, 3. (Centro Comercial Neptuno).
- Recogidas, 1
- Recogidas 2. (Correos, Centro Ciudad).
- Puerta Real
- Acera del Darro
- Paseo de los Basilios, 3. (Zona Alminares).
- Paseo de los Basilios, 2.
- Paseo de los Basilios, 1.
- Carretera de la Sierra, 13
- Carretera de la Sierra, 12
- Carretera de la Sierra, 11
- Carretera de la Sierra, 10.
- Carretera de la Sierra, 9
- Carretera de la Sierra,8
- Carretera de la Sierra, 7 (CABECERA).

Con el recorrido propuesto se logran varios objetivos:

1)Comunicación directa por transporte público de barrios de la ciudad de Granada, fundamentalmente de su zona Sur, que hasta ahora se ven obligadas a farragosos transbordos para llegar de uno a otro.
2)Reforzamiento de recorridos coincidentes con otras líneas que ayudan a reducir el tiempo de espera en las paradas y mejoran la calidad del transporte público, animando a su uso.
3)Comunicación de barrios a los que no llegará el futuro Metropolitano con las estaciones más cercanas del mismo.

1)Barrios que logran comunicación directa entre sí con la nueva línea propuestas:

- Carretera de la Sierra con Av. Cervantes.
- Carretera de la Sierra con Vergeles y Fontiveros.
- Carretera de la Sierra con Palacio de Deportes y Estadio Los Cármenes.
- Carretera de la Sierra con Zaidín (Av. Dílar).
- Carretera de la Sierra con Camino de Ronda y Recogidas.
- Av. Cervantes con Palacio de Deportes y Estadio de Los Cármenes.
- Av. Cervantes con Palacio de Deportes y Estadio Los Cármenes.
- Av. Cervantes con Zaidín (Av. Dílar).
- Vergeles-Fontiveros con Zaidín (Av. Dílar).
- Vergeles-Fontiveros- con Recogidas.
- Camino de Ronda con Puerta Real (por Recogidas).
- Camino de Ronda- Recogidas con Paseo de los Basilios (Alminares)

2)Líneas existentes que quedan reforzadas parcialmente con la nueva línea propuesta:

Línea 33, desde Puerta Real hasta Carretera de la Sierra (túneles).
Línea 4, desde Poeta Gracián hasta Recogidas.

Como se observa, los dos recorridos coincidentes con otras líneas corresponden a trayectos con bastante uso, incluso en muchas ocasiones con alguna saturación, por lo que la nueva línea, aparte de su propia función específica, contribuye a aliviar el tránsito de otras líneas de la ciudad muy utilizadas.

3)En cuanto a su conexión con el Metropolitano, ayudaría a las siguientes conexiones:

Carretera de la Sierra y Av. Cervantes con las estación de Andrés Segovia.
Zaidín (Av. De Dílar) cono estación de Río Genil.
Estación de Río Genil y Recogidas con calle Recogidas, Puerta Real, Paseo de los Basilios (Alminares), Cervantes y Carretera de la Sierra.

Por tanto, esta línea no sólo tendría en el presente una ocupación media importante (mucho más que líneas actualmente en servicio como la 20, 24 ó 25) por la gran densidad poblacional de los barrios por donde discurre, sino que de cara al futuro se plantea sus conexiones con la Red Metropolitana como un elemento básico de consolidación y aumento de la misma. Asimismo, independientemente de su conexión con la Red Metropolitana, se podría estudiar alargar la línea hasta el nuevo Hospital Clínico, del que depende toda la población afectada por la nueva línea propuesta.

27 febrero, 2010

ALGUNOS LIBROS SOBRE LA EVOLUCION URBANÍSTICA DE GRANADA

He aquí algunos libros recomendados para conocer la más que interesante evolución urbanística de la ciudad de Granada. Todos son libros que introducirán al lector en la historia de la ciudad y de su disposición actual en el plano, amén de las anecdotas desconocidas y las fotografías que acompañan a todos ellos y que nos retrotraen a otros momentos de esta ciudad y que explican cómo es hoy en día.

-"REFORMA URBANA Y DESTRUCCIÓN DEL PATRIMONIO HISTÓRICO EN GRANADA" de Juan Manuel Barrios Rozua. Estupendo libro editado por la editorial de la Universidad de Granada en 1998 y en el que el autor hace un repaso a cómo la evolución urbanística de la ciudad ha afectado a la destrucción de parte del patrimonio que existía en nuestra ciudad. Libro denso y con gran labor de investigación, amenizado por planos, láminas y fotografías que esconden más de una sorpresa.


- "HISTORIA URBANA DE GRANADA" de Ángel Isac. Libro de la estupenda colección "Los libros de la estrella" de la Diputación de Granada. Estupendo resumen de la historia urbana de nuestra ciudad, en formato bolsillo y con un impresionante acompañamiento gráfico. Imprescindible para el curioso que quiere introducirse en el urbanismo granadino.


- "LOS PLANOS DE GRANADA,1500-1909" de Juan Calatrava y Mario Ruíz Morales, arquitecto y cartógrafo juntos para hacer una historia urbana de Granada a través de sus planos, en los que se puede jugar a buscar calles abiertas o cerradas, espacios abiertos o clausurados, y en definitiva comprobar mediante los planos que se han hecho de nuestra ciudad los cambios que la han hecho tal como es hoy, al menos en su parte más histórica. Acompaña este libro, también de la colección "Los libros de la Estrella", un CD-ROOM para poder ver los planos con mayor nitidez.


- "ENTRE RIOS. HISTORIAS DEL ZAIDIN" de Isidro Olgoso, actualmente concejal en el Ayuntamiento de Granada y gran conocedor del barrio al que ha dedicado gran parte de su vida. Libro para conocer cómo en la época del desarrollismo y del urbanismo salvaje en nuestra ciudad, se crearon, se formaron y evolucionaron los barrios modernos de nuestra ciudad (en este caso del Zaidín) y los problemas a los que tuvieron que hacer frente sus vecinos para conseguir un espacio mínimamente habitable. Los barrios de Granada también son importantes para conocer nuestra evolución urbanística.


- "LA RENOVACIÓN URBANA EN EL ALBAICÍN. La evolución urbana y el proceso de recuperación de un barrio histórico" de Monserrat Castelló Nicás. Y de la historia de un barrio moderno como el Zaidín, pasamos a la del barrio más antiguo de la ciudad, allí donde se establecieron los primeros asentamientos íberos. En este libro, la autora hace un repaso de todas las visicitudes urbanísticas del Albaicín, especialmente a los planes e intentos de recuperación realizados durante el siglo XX. Tiene también numeroso material gráfico así como de planos y láminas relativas tanto a alineaciones realizadas en calles del barrio como a proyectos y planeamiento.


- "GRANADA, DE LA MADINA NAZARÍ A LA CIUDAD CRISTIANA" de Juan Cañavate Toribio. Libro editado por la Universidad de Granada en el que el autor estudia el tránsito desde el modelo urbanístico nazarí al modelo cristiano de ciudad, cambio que hasta el siglo XX fue el más brusco e importante en la historia urbanística de nuestra ciudad. Libro que mezcla historia política, social, urbanística y arquitectónica.


- "LA CIUDAD CONSTRUIDA. Control municipal y reglamentación edificatoria en la Granada del siglo XIX" de Ricardo Anguita Cantero. Publicado por la Diputación de Granada en 1997, en este libro su autor hace un repaso a las normas y reglamentos que en el convulso, pero sin embargo desconocido, siglo XIX pusieron su granito de arena para ir asentando el plano de Granada, un siglo en el que se comenzó a tener conciencia de la necesidad de un planeamiento y una reglamentación ordenada del urbanismo. Otra cosa es que se consiguiera con mayor o menor suerte. Como todos los anteriores, recomendado aparte de por su texto, por sus ilustraciones.



- "LA GRANADA DE GALLEGO BURIN, 1938-1951. REFORMAS URBANAS Y ARQUITECTURA". DE Julio Juste. Libro dedicado a las actuaciones urbanísticas, realizadas finalmente o no, propuestas durante el mandato de Gallego Burín, alcalde que pese a ser el primer representante franquista en el mando municipal, con todo lo grave que ello conlleva de responsabilidad en un estado franquista criminal (este comentario es mío y no se deriva del libro que se atiene a lo urbanístico y arquitectónico), no pudo dejar de lado sus deseos de mejorar nuestra ciudad y de convertirla, en aquellos duros tiempos, en una ciudad más habitable y con ansias de mejorar su futuro. Aunque algunos de sus proyectos hubieran sido nefastos para nuestra ciudad, no puede negársele a Gallego Burín el amor por su ciudad y el trabajo por intentar mejorarla según su punto de vista y dentro de las limitaciones ideológicas de la época. Un libro fundamental para conocer un período clave en la historia del urbanismo granadino


- "GUIA DE ARQUITECTURA DE GRANADA" de Carlos Jerez Mir. Publicado ya hace algunos años por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, se diferencia de la Guía Publicada por el Colegio de Arquitectos en su mayor detenimiento en los edificios más históricos de la ciudad, pasando de largo por la arquitectura más contemporánea que se puede consultar en la otra guía citada. Destaca este libro, aparte de por la amplia selección de inmuebles, por la gran cantidad de material gráfico que los ilustra.


-"VIAJE AL CENTRO DE GRANADA" de Juan Bustos. No podía faltar en esta lista uno de los múltiples libros dedicados a Granada por el que fuera cronista de la ciudad. Como siempre ocurre en sus libros, Juan Bustos introduce al lector con su magnífica prosa en pequeñas historias de nuestra ciudad, al tiempo que se acompaña de un material gráfico siempre impresionante. No es un libro propiamente urbanístico, pero sí aporta muchas claves para entender el desarrollo de la ciudad de Granada y de sus calles y edificios más señeros.


- "PLAZAS Y PASEOS DE GRANADA. De la remodelación cristiana de los espacios musulmanes a los proyectos de jardines en el ochocientos" de Fernando Acale Sánchez. Libro publicado por la Universidad de Granada en el que el autor se introduce en la evolución urbanística de la ciudad desde el punto de vista de la transformación de los espacios abiertos. La calidad de su investigación y el impresionante documento gráfico que la acompaña hace de este libro una obra indispensable para conocer la evolución de la ciudad de Granada.


- "LA GRAN VIA DE GRANADA. Cambio económico y reforma interior urbana en la España de la Restauración" de Manuel Martín Rodríguez. El conocido catedrático de Economía Política hace en este libro un estudio pormenorizado de lo que ha sido uno de los hitos en la historia urbanística granadina, como es la reforma interior de nuestra ciudad (al igual que en otras tantas de España), pero con las peculiaridades granadinas de la base económica de esta transformación urbana así como por su incidencia en un ámbito urbano histórico de gran interés arquitectónico y de difícil permeabilidad.