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17 marzo, 2010

GRANADA, EL ALCALDE Y EL CEMENTO

Esta es una historia más en los despropósitos del alcalde de Granada, que aparte de mantener el Ayuntamiento en la bancarrota y poner piedras en el camino de todos los proyectos que intentan mejorar la economía y el progreso de esta ciudad, tiene su especial obsesión en llenar de cemento toda aquella zona que se remodele en nuestra ciudad; bien reduciendo el conjunto de masa vegetal (como ocurrió con la reparación de los jardines del Genil), bien haciendo de cada plaza y espacio público nuevo un lugar cargado de cemento y poca arboleda que mitigue los calores del verano, ya que no nos queda Vega para hacerlo.

Pues bien, el diario Ideal publicaba el 13 de Marzo del 2009 en su versión digital (ya hace un año) que el Ayuntamiento de Granada y la empresa que gestiona los aparcamientos del Violón y de Los Cármenes (junto al Estadio) habían desbloqueado la situación que provocaba que las plazas que los cubrían siguieran sin urbanizarse para convertirse en un espacio público digno. Conforme a este acuerdo, se liberaba a la empresa de realizar las obras en el Violón (encomendadas al plan Zapatero) con la condición de que la empresa realizara la urbanización y puesta en valor para los vecinos del espacio que cubre el aparcamiento de los Cármenes.

Y un año después, vemos el resultado de todo aquello. El Ayuntamiento con fondos de otra administración ha convertido el Violón en el solar más cementado de toda la ciudad, que ya es complicado, haciendo de él un "lugar idóneo para las frescas tardes del verano granadino", lo que añadido a lo planteado en los jardines del Genil, del Salón y Bomba y el encauzamiento del río Genil, hace de esta zona un lugar inhospito en cuanto llega un poco de calor, cuando normalmente las riberas de los ríos cumplen la función de refrescar y regeneral el aire de las ciudades que atraviesan.

Mientras, el solar junto a los Cármenes espera desde hace un año a que el Ayuntamiento obligue a la empresa a convertirlo en un espacio público para los ciudadanos, aunque visto lo realizado en las últimas obras de la ciudad, desgraciadamente su aspecto no variará del que muestro en esta foto que es el que tiene ahora. Granada se muere con este alcalde y los granadinos parecen no querer enterarse.