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15 febrero, 2012

LA MURALLA ALBERZANA

De todos los tramos de muralla árabe que quedan en Granada, quizás uno de los más desconocidos para los habitantes de esta ciudad sea la llamada Muralla de la Alberzana", del siglo XIV y  que discurre a lo largo del segundo tramo de la Cuesta de San Antonio, que acaba y termina en la Carretera de Murcia, antes y después de que esta antigua carretera pase junto al Albaicín en una de sus habituales revueltas. Su nombre viene dado por la cercanía al callejón del mismo nombre que a su vez se deriva de una casa que había en él que tenía un jardín de naranjos, que en arábigo se dice "albeztana". Hasta hace unos pocos años este trozo de muralla y el trozo de la Cuesta de San Antonio que junto a ella discurre permanecieron prácticamente olvidados por la sociedad granadina. Sobre los años 2006-2007 se empieza a hablar de un proyecto de recuperación del lienzo de muralla y de su entorno, hablándose entre otras cosas de la creación de un parque arqueológico-paseo que incluía juegos de agua en los restos de las albercas árabes y jardines que evocaran las huertas islámicas. El proyecto, impulsado por la Fundación Albaicín y financiado con fondos europeos, al final se quedó en menos de lo que se proponía, como casi siempre pasa en esta ciudad.

Empezamos el recorrido por su parte más baja, justo donde la Cuesta de San Antonio se cruza con la Carretera de Murcia. Una ligera arboleda, ahora deshojada por el invierno, intenta separar el entorno de la muralla del moderno paisaje del horizonte. A la izquierda de la imagen vemos los lienzos de la muralla, de la que hace poco se descubrió que fue revestida con polvo de huesos que se quemaban en un horno para añadirlos a la pátina de la muralla, junto con carbonato cálcico, cuarzo y materiales del entorno, según un estudio que en el 2008 realizó un equipo del departamento de Mineralogía de la Universidad de Granada, dirigido por la investigadora Carolina Cardell.

En un recodo existente junto a las escuelas del Ave María, nos encontramos con la Puerta de San Lorenzo, que se construyó a finales del siglo XIV o principios del XV, algo después de la construcción de la muralla, pues se les había olvidado crear un paso entre la puerta de Fajalauza y la de Elvira a lo largo de 1,5 kms, lo que defensivamente no tenía mucho sentido. Servía para comunicar la colina de San Cristóbal o barrio de la Xarea con el Camino de San Antonio y fue dada por desaparecida a principios del siglo XX hasta que se redescubrió en 1983. Como se ve, la puerta se abre en el interior de una torre y su originalidad radica en que su acceso no es directo, sino que los vanos se abren uno hacia el Norte (el que vemos aquí) mientras que el interior se abre hacia el Este.   


Tras el primer tramo del paseo, se abre otro más ancho y más cuidado en su tratamiento, en el que vemos la diferencia entre la franja contigua a la muralla, que queda libre de vegetación para así dejar el lienzo libre de vistas, y los bordes más cercanos a las edificaciones en el que se han colocado algunos elementos vegetales, en parte para mantener y reforzar la intimidad de las viviendas.



Conforme nos vamos acercando de nuevo a la Carretera de Murcia, en la zona más alta del lienzo, el paisaje se va tornando algo más descuidado. Aquí se valló el entorno de la muralla para poder realizar algunas excavaciones arqueológicas que dieran mayor sentido a lo que se quería denominar como paseo arqueológico. El caso es que como pasa tantas veces en esta ciudad, las disputas de este alcalde con la Junta han dejado el proyecto a medio hacer; incluso las vallas protectoras han sido arrancadas en algunos de sus tramos, provocando entre otras cosas que algunos insconcientes se dediquen de vez en cuando a hacer motocross prácticamente encima de las excavaciones.
Aquí vemos una apertura hecha a "hacha y martillo" para comunicar el aparcamiento que se ha creado junto a los Cármenes de la Alberzana y la Carretera de Murcia con la urbanización que discurre junto a la Cuesta de San Antonio y hacia el callejón de Tallacarne, en el entorno del Instituto Albaicin y la Residencia de La Salle.

En la zona aparecen sin ninguna protección, arrancadas en parte las vallas, excavaciones correpondientes a albercas árabes, a los antiguos Conventos de San Antonio y San Diego o incluso a algunos restos romanos.

Entre las aperturas superiores que las murallas (quizás, y hablo desde mi más absoluta ignorancia, abiertas para oxigenar las paredes adosadas de esos antiguos conventos) podemos observar, como casi siempre pasa en Granada, alguna vista curiosa, alguna lámina de la Sierra o alguna torre de iglesia, como en este caso ocurre con la parte superior de la torre de la iglesia de San Cristóbal justo detrás de las Escuelas del Ave María de San Cristóbal.

Así llegamos al final de la muralla, donde el paseo se vuelve algo más estrecho para culminar en la parte alta de la Carretera de Murcia. Es de esperar que algún día, cuando nuestros políticos dejen de usar nuestra Granada para sus intereses particulares o de partido (de todos los colores hay, pero para ser justos, en esto se lleva la palma nuestra nunca poco criticado alcalde), el parque arqueológico de las murallas de la Alberzana se culmine lo más parecido al proyecto original y suponga un aliciente más tanto para residentes como para visitantes, a los que hay que motivar cada vez más con nuevos lugares para que aumenten sus noches de pernoctación.

Una vez cruzada la Carretera de Murcia, la muralla prosigue hacia culminar en la Ermita de San Miguel para luego bajar hacia el Darro en lo que se conoce como Cerca de don Gonzalo. Poco después de cruzar la carretera nos encontramos con una de las puertas árabes que nos quedan en Granada. Se trata de la puerta de Fajalauza ("campo de los almendros"), que se abría al exterior al barrio de los Alfareros en el camino natural hacia Guadix. Destaca por su pasillo interior algo más largo de lo normal y cubierto de una bóveda apuntada.

3 comentarios:

Alberto Granados dijo...

No conocía nada de esto y eso que el otro día estuve por esos andurriales. Tendré qeu volver a subir. Gracias.

AG

Sonia Becker dijo...

¡Qué casualidad! Sólo hace unos días hice este paseo y ahora me lo encuentro aquí. Así lo he disfrutado otra vez leyendo los textos y mirando las imágenes.

Gracias por este blog y por todo el esfuerzo y cariño puesto en él.

pablo riverorodriguez dijo...

Como se dice aqui, todo este paraje se encuentra al pairo de muchisimas buenas personas que lo frecuentamos, pero al mismo tiempo, te cruzas con los clasicos "individuos e indeseables", que ni quieres para ti, ni mucho menos para nadie; y con esto vengo ha denunciar que para nuestros municipes y para nuestra policia municipal, estos lugares "ni existen ni los conocen", eso si demosnos una vuelta por nuestro CENTRO para darnos cuenta como departen charla que te charla en cualquier cruce, esquina o cafeeria de su entorno. ES UNA PENA Y UNA VERGUENZA, PERO "COMO COBRAN AL FINAL DE MES", SE VE QUE ESTO NO LES DUELE,